¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Actualmente las concepciones de aprendizaje que se dan en el aula se consideran en este proceso como una actividad constructiva en la que el alumno no se va a limitar a recordar y reproducir el contenido de cierto material que debe ser aprendido. Va mas allá de una simple memorización, lo que se hace es construir su propia representación mental del contenido nuevo que aprendió a través de la información que considera relevante e interpreta esa información en función de sus conocimientos previos. La forma de concebir el aprendizaje como un proceso de construcción pone de manifiesto la manera como los estudiantes procesan la información.
Cuando se habla de procesos cognitivos, se hace mención de ciertos mecanismos presenten en la actividad constructiva del que se manifiesta el proceso de aprender, casi siempre se hace referencia al conjunto de actividades, operaciones y recursos mentales que se presentan de forma consciente y deliberada en el sujeto que aprende, con el fin de facilitar la adquisición y comprensión de conocimientos. Estos componentes cognitivos favorecen el aprendizaje y se encuentran bajo el control de alumno.
Considero de gran importancia que el docente facilite las herramientas necesaria que sitúen al estudiante en condiciones lo más próximas a la realidad, que le permita obtener un aprendizaje significativo.
El problema de la medición en buena medida corresponde a la creatividad del docente para establecer los parámetros que permitan comparar los conocimientos con un instrumento adecuado y que no responda a expectativas personales. La medición del aprendizaje es únicamente con la intención de cumplir de forma institucional, haciendo uso de las pruebas objetivas que permitan cuantificar lo aprendido durante el curso.
Como docentes debemos ver lo importante que son nuestros alumnos en el proceso de aprendizaje, la cual nos permite reflexionar y pensar de forma minuciosa de que manera podemos aplicamos ciertos instrumentos y criterios de evaluación donde ponderamos su aprobación, si va implícito la valoración de su capacidad de ser competente, si adquiere los conocimientos de los contenidos, y el proceso de transformación del aprendizaje en el estudiante.
Partiendo del supuesto que el aprendizaje genera una transformación en el alumno en su aspecto cognitivo, entonces el aprendizaje tendrá un efecto diferente en cada alumno. Considerando que cada sujeto aprende de diferente forma y algunos más rápidos que otros. Por todo esto me lleva a lo siguiente, que el aprendizaje ni es trivial ni se puede medir con base a unas simples preguntas basadas en los contenidos de la asignatura, considerarlo trivial me parece una forma de emitir un juicio a la ligera, los que nos puede llevar a herrar con dichas suposiciones, el aprendizaje es proceso complejo que involucra a la totalidad de la persona.
Actualmente las concepciones de aprendizaje que se dan en el aula se consideran en este proceso como una actividad constructiva en la que el alumno no se va a limitar a recordar y reproducir el contenido de cierto material que debe ser aprendido. Va mas allá de una simple memorización, lo que se hace es construir su propia representación mental del contenido nuevo que aprendió a través de la información que considera relevante e interpreta esa información en función de sus conocimientos previos. La forma de concebir el aprendizaje como un proceso de construcción pone de manifiesto la manera como los estudiantes procesan la información.
Cuando se habla de procesos cognitivos, se hace mención de ciertos mecanismos presenten en la actividad constructiva del que se manifiesta el proceso de aprender, casi siempre se hace referencia al conjunto de actividades, operaciones y recursos mentales que se presentan de forma consciente y deliberada en el sujeto que aprende, con el fin de facilitar la adquisición y comprensión de conocimientos. Estos componentes cognitivos favorecen el aprendizaje y se encuentran bajo el control de alumno.
Considero de gran importancia que el docente facilite las herramientas necesaria que sitúen al estudiante en condiciones lo más próximas a la realidad, que le permita obtener un aprendizaje significativo.
El problema de la medición en buena medida corresponde a la creatividad del docente para establecer los parámetros que permitan comparar los conocimientos con un instrumento adecuado y que no responda a expectativas personales. La medición del aprendizaje es únicamente con la intención de cumplir de forma institucional, haciendo uso de las pruebas objetivas que permitan cuantificar lo aprendido durante el curso.
Como docentes debemos ver lo importante que son nuestros alumnos en el proceso de aprendizaje, la cual nos permite reflexionar y pensar de forma minuciosa de que manera podemos aplicamos ciertos instrumentos y criterios de evaluación donde ponderamos su aprobación, si va implícito la valoración de su capacidad de ser competente, si adquiere los conocimientos de los contenidos, y el proceso de transformación del aprendizaje en el estudiante.
Partiendo del supuesto que el aprendizaje genera una transformación en el alumno en su aspecto cognitivo, entonces el aprendizaje tendrá un efecto diferente en cada alumno. Considerando que cada sujeto aprende de diferente forma y algunos más rápidos que otros. Por todo esto me lleva a lo siguiente, que el aprendizaje ni es trivial ni se puede medir con base a unas simples preguntas basadas en los contenidos de la asignatura, considerarlo trivial me parece una forma de emitir un juicio a la ligera, los que nos puede llevar a herrar con dichas suposiciones, el aprendizaje es proceso complejo que involucra a la totalidad de la persona.

Estoy de acuerdo con usted con respecto a que el aprendizaje es un proceso complejo que involucra a la totalidad de la persona, esto me lleva a reflexionar a lo que propone Carl Roger en cuanto a ¿Qué clase de ser humano pretendemos desarrollar? Y es acá, cuando más sensibles debemos de ser los docentes ya que el aprendizaje marca a la persona, y ¿Cuánto tiempo nosotros hemos estado midiendo el conocimiento de nuestros alumnos?, en verdad que la oportunidad que la vida nos da, de poder reconstruir nuestro quehacer es insoslayable, Ya que hablamos del aprendizaje como “aprehendido” ya que tiene que ver con lo intelectual, cultural, existencial, espiritual, afectivo, que el sujeto experimenta en el transcurso de su vida.
ResponderEliminarReciba saludos.
Hola José Luis:
ResponderEliminarLa creatividad en la evaluación como comentas es otra mirada de atenderla sin preocuparnos por la formalidad en sí misma que tiene, podemos ser enriquecedores de procesos novedosos si deseamos hacerlo,de tal forma que los alumnos esten satisfechos de reconocer sus logros o retroalimentar sus dificultades.
Saludos.
Lourdes.
Hola Maetro José Luis Estoy de acuerdo en la referencia que hace acerca del modelo pedagógico constructivista ya que en este se sostiene que el sujeto que aprende debe ser el constructor, el creador, el productor de su propio aprendizaje y no un mero reproductor del conocimiento de otros. No hay aprendizaje amplio, profundo y duradero sin la participación activa del que aprende.
ResponderEliminarPor lo tanto no serían admisibles clases en las que los alumnos sean esencialmente receptores pasivos de la información proporcionada por el docente. Esto no quiere decir que no pueda hacerse alguna vez, pero si aceptamos esta característica del aprendizaje significativo en nuestra escuela, las clases deberían ser con intensa participación del alumnado.
Saludos.